Era tan callada , que ni habría la boca para decir un hola a su madre . Cuando nació ni llanto se escucho. Sus padres pensaron que era muda, pero no fue así . El médico la reviso y se dio cuanta que sus cuerdas vocales estaban en perfecto estado . Los años pasaban en la casa blanca donde vivía esta familia ya ella tenía doce años . No solía jugar con nadie y tampoco hablar con niños de su edad , era extraño. La familia término acostumbrando a una vida silenciosa pero nunca esperó que la madre se volviera embarazar. Los meses pasaban y los padres se preparan para que el llegado se sintiera cómodo , por mientras la niña estaba sentada quieta en un silla sin moverse. La niña observaba con delicadeza a sus padres que nunca en su vida que vivía en ese casa los había visto tan activo , no entendía lo que sucedía , aunque se los preguntara a ellos que estaba pasando: el padre y la madre no les respondía era como si ya no existiera . La casa era mucho más silenciosa que antes los padres salían y entraban sucesivamente , sin preguntar el estado de su primogénita.
En el noveno mes la mujer y el hombre salieron rápidamente al hospital , el niño nació, esta ves con llanto. Los padres estaban tan felices que al llegar hicieron una fiesta, pasaron al lado de la niña sin darle cuenta. La mirada de la niña ya no era indiferencia, sus ojos estaban sollozando y hablo por primera ¡Papá mamá! ¡estoy acá! Y no hubo respuesta y la pequeña miro al niño con un odio inimaginable . Lentamente acerco sus blancas manos al cuello del niño , el bebe se estaba ahogando hasta que no hubo más movimiento . Ella miro con felicidad el cuerpo inerte, por primera vez rió, se sentía tan bien. La puerta mármol de esa habitación se abrió eran los padres ... La niña con una sonrisa corrió por la casa hasta a la puerta principal y la abrió ...