jueves, 16 de junio de 2011
Realidad
Tic tac, tic tac, tic tac retumbaba en una habitación finita, pero si escuchas bien hay una pequeña respiración, una mujer. Cargada en la pared cuenta las pequeñas manchas sobre ella una y otra vez, rectificando su cantidad. No importa si es lunes o sábado, apoyada cuenta cada mancha. No es que no tenga una vida, solo se percato un día que nadie se fijaba en lo más insignificante de la sociedad como manchas, rayones, descoloramiento, la chatarra, cartones... Decidió que buscaría cada elemento ignorado, ofreciéndote la importancia requerida. No importa los meses o horas, ella esta ahí solo por ti, en esa habitación sin luz solar ni ampolletas, con todos sus ropas en suelo, observándote como eres en realidad una y otra vez.
Etiquetas:
Tic tac
Suscribirse a:
Entradas (Atom)